El agua, ¿transporte de información?

WassergedächtnisEl agua es uno de los elementos más importantes para la vida en nuestro planeta. Pero se afirma que el agua también puede transportar información.

Agua misteriosa

Hace tiempo que se sabe que el agua es algo más que un conjunto de moléculas de H2O. Incluso los antiguos lo sabían: el agua tiene una gran influencia en nuestra salud y bienestar. Pero, ¿qué es exactamente lo que da importancia a este portador de tanta información? En los últimos años, la investigación ha demostrado que el agua no sólo tiene propiedades físicas, sino también biológicas. Por ejemplo, se puede almacenar y recuperar información en el agua mediante procesos especiales. Nuestras células también están formadas en gran parte por agua, así que ¿podría ser que nuestro cuerpo sea capaz de procesar esta información?

¿El agua como portadora de información?

¿Puede el agua transportar información? Esta es una cuestión apasionante que ha ocupado a los investigadores durante mucho tiempo. La mayoría de nosotros probablemente piensa que el agua es una sustancia puramente física que no es más que un compuesto químico de oxígeno e hidrógeno. Pero hay pruebas de que el agua es mucho más que un simple compuesto químico. Algunos investigadores han demostrado que el agua es capaz de almacenar y transportar información. Esta capacidad suele denominarse «memoria del agua». Algunos estudios han demostrado que el agua es capaz de almacenar información sobre determinadas sustancias presentes en su entorno. Por ejemplo, ciertas hierbas o especias pueden transmitir su información al agua cuando entran en contacto con ella. Esto significa que el agua puede adoptar las propiedades de estas hierbas o especias. Algunas personas creen que la «memoria del agua» es una especie de energía almacenada en el agua. Otros creen que es un tipo de almacenamiento de información, similar a un ordenador. Pero, ¿hay experimentos que apoyen esta tesis?

Pruebas de la transferencia de información a través del agua

En los últimos años se han realizado numerosos estudios que aportan pruebas de la transmisión de información a través del agua. Se han utilizado tanto enfoques experimentales como informáticos. Aquí se resumen algunos de los resultados más interesantes de estos estudios. Un estudio de Masaru Emoto demostró que el agua forma diferentes estructuras cristalinas cuando se expone a diferentes informaciones. Por ejemplo, los cristales expuestos al agua con mensajes positivos formaron bellas estructuras simétricas. Los cristales expuestos al agua con mensajes negativos, en cambio, formaron estructuras caóticas e irregulares. Estos resultados sugieren que el agua es capaz de absorber y almacenar información. Otro estudio examinó hasta qué punto cambia la estructura del agua cuando se expone a diferentes frecuencias. Demostró que ciertos patrones de vibración pueden cambiar la estructura del agua. Por ejemplo, una determinada frecuencia puede hacer que el agua se concentre más en una zona determinada. Esto sugiere que los patrones de vibración pueden efectivamente transmitir información. Los enfoques computacionales también han demostrado que el agua puede transportar información. En un estudio, se transmitieron dos tipos diferentes de información -una positiva y otra negativa- a dos moléculas de agua distintas. A continuación se investigó si esta información afectaba al medio ambiente y en qué medida. Los resultados mostraron que la información positiva mejoraba el ambiente y la negativa lo empeoraba. Esto indica que las moléculas de agua son capaces de transmitir información y, por tanto, de influir en su entorno.

Conclusión

En conclusión, el agua es realmente un portador de información. La investigación científica ha demostrado que las moléculas de agua pueden almacenar una memoria de la información a la que han sido expuestas previamente. Estos recuerdos pueden transmitirse a través de fenómenos de resonancia y, por tanto, también pueden transferirse a los seres humanos. Sin embargo, aún no está claro hasta qué punto estos recuerdos son realmente formativos para los humanos. Sin embargo, hay algunas pruebas de que al menos pueden influir en nuestros sentimientos y comportamientos.